Diego Torres
Madrid, España
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El Menú del Fin de Semana ... y a la identidad nacional.
Como San Juan de la Cruz, o como Santa Teresa, los políticos y los hinchas de fútbol creen escuchar voces interiores de procedencia divina.
Así como los aficionados se hacen del Barça o del Madrid por motivos que trascienden al fútbol, los políticos suelen inclinarse hacia discursos ontológicos con la intención de redefinir la esencia del ser nacional por motivos que trascienden el interés público. Los políticos españoles llevaban medio siglo litigando sobre este tema cuando la selección levantó la Copa de Europa de fútbol.
La poesía del acto físico, la belleza de la comunicación, y el amor fraternal que se profesan los integrantes de este equipo de 23 muchachos ha sembrado el desconcierto en la clase política y en la población. El equipo es la metáfora perfecta de la cohesión nacional.
Como pasó con Italia a lo largo del siglo XX, en estos días de junio, para España el fútbol se ha convertido en un instrumento unificador. Aunque en este caso, la gente del país, siempre inclinada al fatalismo, a ver lo inexorable antes que lo tangible, no acaba de creérselo del todo. Porque la verdad, es que esos chicos no son de ninguna parte. La mayoría son un muestrario de la España profunda, de los pueblos, y hasta de las aldeas. Representan los lugares olvidados, remiten a fronteras borrosas.
El balón es el centro
I ker Casillas, el capitán, es de un pueblo humilde de la periferia de Madrid que se llama Móstoles. Él no se siente madrileño, se siente de Móstoles. O, más aún, de Navalacruz, el villorio de Ávila en el que viven todos sus antepasados.
Palop es de L'Alcùdia y cosechó melones, Albiol es de Vilamarxant, también en la huerta mediterránea, Puyol es de La Pobla de Segur en el interior de Cataluña, Marchena es de Las Cabezas de San Juan, hijo de labriegos andaluces, Ramos es de Camas, semillero de toreros, Juanito es de Cádiz, casi una isla en el Atlántico, Fábregas es de Arenys del Mar, Alonso es de Tolosa, Villa de Langreo, Torres de Fuenlabrada, De la Red de Arroyomolinos, Iniesta es de Fuentealbilla y Silva de Arguinegüín.
Sólo falta un gallego para completar el rompecabezas de las culturas ibéricas. Por lo demás, hay de todo. Y el equipo está más unido que nunca. Así de extraño es el fútbol y así de contradictoria resulta la realidad.
Tan difícil de interpretar es el enorme éxito de la selección española, que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, invitó a los campeones al palacio de la Moncloa para agasajarlos, pero no se atrevió a profundizar en el discurso extradeportivo.
Su única afirmación política fue comparar a la nueva selección con la transición a la democracia, tras la muerte de Franco, en 1976. "Por fin el fútbol español ha iniciado la transición", proclamó Zapatero. Fue suficiente. Equivalió a decir que hasta el destierro de la selección de la mayoría del Real Madrid, el equipo nacional estaba monopolizado por un grupo de jugadores que no representaban la voluntad general.
Ahora, hasta el Rey Juan Carlos rompe el protocolo para abrazarse con los jugadores.
Dilema de hincha
El nacionalismo vasco y catalán ha perdido fuerza en estos días. Esta selección es tan plural, tan indefinible, como España. Esto no encaja en las premisas de algunos políticos. "Ésta no es mi selección", se quejó Javier Arzalluz, el presidente del Gobierno Vasco, cuando alguien le preguntó por el campeón.
El carácter difuso del equipo inquieta por igual a nacionalistas periféricos y centralistas. A los españolistas por convicción, como el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, el asunto parece desasosegarlo.
Las palabras de Aznar sobre la selección, muy tímidas, contrastan con la pasión que dice sentir por el fútbol, en especial por el Real Madrid. Es lógico. En la selección de España sólo hay dos madridistas: Casillas y Ramos.
El equipo de todos
Iker Casillas (Navalacruz), Pepe Reina (Madrid), Andrés Palop (L'Alcúdia), Fernando Navarro (Barcelona), Raúl Albiol (Vilamarxant), Puyol (La Pobla de Segur), Carlos Marchena (Las Cabezas de San Juan), Joan Capdevila (Tàrrega), Sergio Ramos (Camas), Juanito (Cádiz), Iniesta (Fuentealbilla), Xavi Hernández (Terrassa), Cesc Fñábregas (Arenys del Mar), Santi Cazorla (Lugo de Llanera), Xavi Alonso (Tolosa), Marcos Senna (San Pablo), Rubén de la Red (Arroyomolinos), David Villa (Langreo), Fernando Torres (Fuenlabrada), Daniel Güiza (Jerez), David Silva (Arguinegüín), Sergio García (Barcelona)
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(BBC)
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