Redacción BBC Mundo
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La cerdita con botas ... e imponentes mujeres, éste es sin duda Silvio Berlusconi.
Sin embargo, esa imagen de hombre sensible al encanto femenino, no parece ser la que Berlusconi quiere proyectar hoy en día, o por lo menos, la que tienen en mente su equipo de gobierno y asesores de imagen.
Tal es así, que tomaron una decisión, que no por sutil pasó desapercibida: retocaron una pintura de la sala de prensa de la sede de gobierno, la reproducción de la obra "La verdad develada por el tiempo" del artista del siglo XVIII Giambattista Tiepolo, en la que una mujer aparece con el seno descubierto.
Ahora, el pecho de la mujer puede verse -o más bien no verse- recubierto por un velo.
Cuestión de sensiblidades
Según le explicó Paolo Bonaiuti, subsecretario de la presidencia, al periódico Corriere della Sera "el pecho y el pezón se veían justo durante los boletines de noticias (que se usaban) para cubrir la conferencia de prensa" y, añadió el funcionario, esto podía herir la sensibilidad de los espectadores.
Pero paradójicamente, lo que hirió las sensibilidades de críticos de arte y público por igual, fue este acto digno de la Reina Victoria de Inglaterra, famosa por su pudor:
"¿Qué han hecho? (...) Locos, son unos locos", afirmó Vittorio Sgarbi, un reconocido político y crítico de arte, "¿y qué van a hacer ahora con todas esas estatuas de mujeres, diseminadas en decenas de museos italianos, a las que con frecuencia se les puede admirar senos que dejarían sin aliento hasta a Pamela Anderson?", añadió.
Y la controversia no termina allí, la obra de Tiépolo -cuyo original se encuentra en un museo en la ciudad de Vicenza, representa a "la verdad". Taparla con un velo seguramente no contribuirá a mejorar la imagen de Berlusconi.
(BBC)
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